Principios de la Neurociencia
Teniendo en cuenta los 11 principios de la neuroeducación, los
educadores y docentes pueden llevar a cabo experiencias de gran aprendizaje que tengan un gran impacto a nivel cerebral
con el fin de potenciar el aprendizaje de todos y cada uno de los niños para
que así puedan llegar a ser niños felices en su vida. Y es que la neurociencia supone una transformación en la manera de aprender
dentro del aula, una mejora a nivel educativo y un cambio en la forma de
ver como se debe de enseñar a los alumnos.
1. El cerebro es un sistema de adaptación complejo. Una de las características más importantes a
tener en cuenta del cerebro es la capacidad que tiene de funcionar y adaptarse
a muchos niveles y de forma simultánea. De forma continua e interactiva, en el
cerebro trabajan cosas como pensamientos, emociones, fisiología, imaginación y
predisposiciones.
2. El cerebro es social. En los primeros años de vida de una persona, en los cuales las
neuronas se multiplican a gran velocidad, el cerebro está en su estado más
receptivo y flexible, es decir, se modela a medida que
interactuamos con las personas y el entorno. El aprendizaje que ocurre
en el cerebro está influido en gran medida por la naturaleza de las relaciones
sociales.
3. La búsqueda de significado es innata y natural. Buscar el significado a las cosas es encontrar
sentido a nuestras experiencias. Esta búsqueda se focaliza en la
supervivencia y está dirigida por nuestros valores y nuestras metas.
Además, es algo básico para el cerebro y va desde la necesidad de alimentarnos
y encontrar seguridad, hasta la búsqueda de nuestro potencial.
4. La búsqueda de significado sigue unas pautas. Las pautas son categorías innatas y adquiridas,
además de mapas esquemáticos. Nuestro cerebro necesita y guarda de manera
automática lo que nos resulta familiar, mientras que, al mismo tiempo, busca y
da respuesta a nuevos estímulos. A medida que se van dando las
pautas, el cerebro intenta entenderlas y diferenciarlas, además de darle
forma a nuevas pautas que son propias y únicas. También, nuestro cerebro se
opone a que le impongan cosas que no tengan significado ni importancia para
para quien está aprendiendo. Así pues, en una buena educación se debe dar a los
alumnos la oportunidad de que sus cerebros desarrollen sus propias pautas de
entendimiento para conseguir que puedan ser niños felices.
5. Las emociones son vitales para la creación de
pautas.Las emociones
y otros elementos mentales que implican autoestima, interacción social,
expectativas o prejuicios, influyen y organizan todo lo que aprendemos, es
decir, las emociones se molduran unas a otras y no se separan.
Todo esto desemboca en un clima emocional apropiado que es vital para el
aprendizaje.
6. El aprendizaje comprende dos tipos de atención. En una persona sana, los dos hemisferios
cerebrales trabajan en cada actividad. Los dos tipos de atención que comprende
el aprendizaje son la localizada y la periférica. El
cerebro se impregna de información de lo que es consciente y de lo que está más
allá de su foco de atención inmediato. Así pues, es esencial que se preste
atención a todos los factores de un entorno educativo.
7. El aprendizaje requiere de procesos conscientes e
inconscientes. La mayor
parte del aprendizaje se da de una manera inconsciente, es decir, comprender muchas cosas puede llevar horas, semanas o meses después
de una clase. Por ello, es fundamental que las personas que educan y enseñan
faciliten ese pensamiento inconsciente que llega de forma tardía,
convirtiéndolo así en algo visible.
8. Hay, al menos, dos formas de organizar la memoria. Una de las formas de organizar la memoria es una
memoria espacial o autobiográfica que no necesita ensayo y error y da la
posibilidad de que el recuerdo dé experiencias. La segunda forma es un conjunto
de sistemas que permiten recordar información relativamente no relacionada,
pero motivada por un premio y un castigo. La verdadera forma de aprender
se da cuando se combinan y mezclan ambas maneras de organización de la memoria.
9. El aprendizaje es un proceso de desarrollo. El cerebro es plástico, es decir, está adaptado a
la experiencia de la persona. Posee una capacidad extraordinaria para conocer y
experimentar, pues es como un libro en blanco, abierto y dispuesto a recibir
todo tipo de estímulos en virtud de los cuales se van construyendo las redes
neuronales. Aún así, esta potencial capacidad ilimitada que posee nuestro
cerebro se va ajustando con los conocimientos y el aprendizaje que se adquieren
en el contexto geográfico, sociocultural, emocional, etc. en que la persona se
encuentra y se desenvuelve. Al ser un proceso, el ser humano siempre es capaz
de aprender más, pues las neuronas siguen haciendo y reforzando
conexiones neuronales a lo largo de toda la vida.
10. El aprendizaje aumenta por el desafío y disminuye
por la amenaza. El cerebro
aprende de manera excelente cuando es desafiado en un entorno que estimula el
hecho de asumir riesgos. Sin embargo, ante una amenaza, el aprendizaje se frena
y se aleja. Es por ello por lo que hay que mantener un ambiente relajado con
mínimas amenazas y grandes desafíos.
Cada cerebro está organizado de manera única
11. Cada cerebro está organizado de manera única. Todos tenemos el mismo sistema cerebral, pero
todos tenemos diferencias que son consecuencia de una herencia genética o, en
algunas ocasiones, del entorno. Esas diferencias se expresan en términos de
estilos de aprendizaje, talentos e inteligencias.
BENEFICIOS DE LOS PRINCIPIOS DE LA
NEUROEDUCACIÓN
Los principios de la neurociencia han ayudado a la comprensión del
cerebro y su funcionamiento. Son varios los beneficios que aportan los
principios de esta disciplina para educar a los niños felices. Por
ejemplo, gracias a estos principios es mucho más fácil gestionar las
emociones. Otro beneficio es que es mucho más sencillo identificar las
causas neurológicas que se pueden relacionar con el fracaso escolar, pues la
dislexia y otros trastornos de aprendizaje dificultan la evolución del
aprendizaje de los alumnos.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que no siempre es fácil aplicar la
neuroeducación en las escuelas, y que por ello se trata de un proceso
lento. La empatía es primordial para educar desde el entendimiento y la
comprensión. Los
educadores deben
conseguir crear climas emocionales positivos que ayuden al aprendizaje y a la
seguridad de los alumnos, de esos niños felices, mostrando respeto, interesándose
y escuchando, pero no solo en lo que a los aspectos académicos se
refiere.
Para
despertar la chispa emocional del aprendizaje y mantener la llama del proceso,
es muy útil aludir al interés del alumnado uniendo la enseñanza al mundo real, generar estrategias en el aula que conviertan al
estudiante en un protagonista activo del aprendizaje, utilizar la evaluación
formativa y fomentar la cooperación.
En definitiva, saber qué es y en qué consiste esta disciplina ayuda a
mejorar las
estrategias del desarrollo educativo y los procesos de enseñanzaestableciendo un puente entre
la neurología y las disciplinas que engloban a la educación.
La
neuroeducación no es más que intentar configurar un aprendizaje de la forma que
mejor encaje en el desarrollo de nuestro cerebro, porque éste enlaza el pensar, el sentir y el actuar en un todo
indivisible. Y es que la gran plasticidad de nuestro
cerebro nos permite aprender durante toda la vida, lo que constituye un
elemento de motivación indispensable y una esperanza que indica que debemos
esperar la mejora de todos los estudiantes sin ninguna excepción. Así pues, la
mente humana no es solo un músculo, sino un órgano que guarda y aprovecha todo
lo que descubre y experimenta.
Kandel
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